Su Legado en el Baloncesto Femenino Puertorriqueño

El Municipio de Carolina y Las Gigantes del Baloncesto Superior Nacional Femenino (BSNF) retiraron la camisa de Carla Cortijo Sánchez, en reconocimiento a su extraordinaria trayectoria y a sus aportaciones a la franquicia carolinense, así como al baloncesto puertorriqueño. Con este homenaje, Cortijo se une a Rodsan Rodríguez como las únicas dos figuras cuyas camisas han sido retiradas y permanecen inmortalizadas en el Coliseo Guillermo Angulo, como símbolo de su legado en la historia deportiva de Carolina.

“Carla Cortijo es una de las grandes figuras que ha dado nuestro deporte y una atleta que siempre ha representado a Carolina y a Puerto Rico con un orgullo extraordinario. Su trayectoria es motivo de satisfacción para nuestra ciudad, no solo por sus logros en la cancha, sino también por el ejemplo de disciplina, compromiso y superación que representa para nuestros niños y jóvenes. Nos llena de orgullo que su nombre y su legado queden inmortalizados en el Coliseo Guillermo Angulo, donde las futuras generaciones podrán reconocer la grandeza de una carolinense que hizo historia”, expresó el alcalde de Carolina, José Carlos Aponte.
Durante su trayectoria con las Gigantes de Carolina, Cortijo fue pieza clave en la conquista de los campeonatos del BSNF de 2012, 2014, 2015 y 2016. Su desempeño en las finales de 2014 y 2015 le mereció el reconocimiento como Jugadora Más Valiosa, consolidándola como una de las figuras más destacadas de la franquicia y una de las armadoras más sobresalientes del baloncesto femenino puertorriqueño.

Su impacto trascendió el ámbito local al convertirse en una de las principales representantes de Puerto Rico con la Selección Nacional. Cortijo conquistó medallas de plata en los torneos CentroBasket 2012 y 2014, así como en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014. Uno de los momentos más memorables de su carrera llegó en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, cuando contribuyó de manera determinante a la histórica medalla de oro de Puerto Rico. En la victoria 85-67 sobre México, registró 29 puntos, seis rebotes y 10 asistencias, en una actuación que permanece entre las más destacadas de su trayectoria internacional.
Su talento también le abrió las puertas del baloncesto universitario estadounidense, donde obtuvo una beca para jugar en la Universidad de Texas, en la División I de la NCAA. Tras destacarse como armadora titular durante sus cuatro años universitarios, alcanzó otro hito histórico al convertirse en la primera puertorriqueña nacida y desarrollada en la isla en jugar en la Asociación Nacional de Baloncesto Femenino (WNBA), cuando fue firmada por las Atlanta Dream para las temporadas de 2015 y 2016.
En 2025, fue exaltada al Pabellón de la Fama del Deporte Puertorriqueño como la única mujer integrante de esa clase, un reconocimiento a una trayectoria que ha dejado una huella significativa en la historia del deporte nacional.

Más allá de sus logros como atleta, Cortijo ha mantenido un vínculo estrecho con la comunidad carolinense. A través de su trabajo con la juventud en el Departamento de Recreación y Deportes del Municipio de Carolina, ha contribuido a fomentar el desarrollo deportivo y a transmitir valores fundamentales a las nuevas generaciones. Actualmente, también se desempeña como coapoderada de las Gigantes del BSNF, desde donde continúa aportando al crecimiento de la franquicia que marcó una etapa fundamental de su carrera.
El retiro de su camisa representa un reconocimiento permanente a una atleta que trascendió los resultados y los campeonatos para convertirse en referente del baloncesto femenino y fuente de inspiración para futuras generaciones. Su legado queda ahora ligado para siempre a la historia de las Gigantes y al orgullo deportivo de Carolina.